
Primero amenazaron y abordaron a un sereno para impedir que reaccionara y luego a las otras dos víctimas que se encontraban en ese momento en la propiedad, dos pequeñas hermanas de 7 y 14 años.
Ocurrió a mediodía de este jueves en el barrio cerrado Divina Rosa, ubicado sobre calle San Juan, de Los Corralitos, Guaymallén; y actuaron entre “cuatro y cinco” hombres encapuchados y con guantes que se movilizaban en vehículos blancos.
La banda conocía el terreno y tenía marcada la propiedad que buscaba saquear.
Con la escena bajo control, el grupo delictivo escapó con diversos elementos de electrónica y otros bienes personales que había en el domicilio. Algunas cámaras de seguridad captaron la llegada de dos vehículos que serían ajenos al complejo cerrado, por lo que los investigadores policiales comenzaron a seguir esa pista para relacionarlos con otros casos y e intentar esclarecer el hecho con detenciones.
Un llamado al 911 alertó sobre un asalto en proceso y hasta ese predio se dirigió una movilidad policial. Cuando arribaron los efectivos, cuando ya habían huido los delincuentes, tomaron contacto con el cuidador de la casa, de 60 años.
El hombre, oriundo de Rodeo de la Cruz, dijo que se encontraba en frente de la vivienda desarrollando sus tareas cuando arribó primero hasta el lugar un auto marca Toyota blanco, que podría ser modelo Yaris con baúl. Bajó un sujeto y le preguntó si se encontraba el dueño de la casa, respondiendo que sólo se encontraban las hijas del matrimonio, tal como declaró inicialmente.
En ese momento, descendieron otros “cuatro” sujetos que cubrían sus rostros y llevaban guantes y también se presentó otro rodado, un Ford Focus. Uno de los ladrones le manifestó que se tirara al piso al cuidador. Mientras se encontraba reducido, uno de los malvivientes llevaba una pistola plateada en la cintura, confirmó el trabajador a los pesquisas.
Mientras uno de los integrantes de la gavilla mantenía controlado al cuidador, el resto de la banda ingresó a la vivienda mientras se encontraban las hermanas.
Minutos después, se retiraron con los bienes sustraídos. A simple vista faltaban un televisor negro 55 pulgadas marca VGH, dos celulares, un parlante, una mochila con elementos del colegio y una computadora notebook marca Lenovo gris con una mariposa azul, entre otras cosas.
Cuando trabajaron los investigadores, analizaron las cámaras de seguridad del lugar e identificaron dos rodados como sospechosos: un Ford Focus blanco y el citado Toyota. Tomaron las matrículas -podrían ser apócrifas- y después desarrollaron otras tareas en la casa y el barrio privado.
Imagen de El Sol